Débil resplandor

"RECURSOS CORPORALES APORTADOS POR LA PSICOMOTRICIDAD A LA FUNCIÓN DOCENTE"

 

Lic. Luis E. García

Psicomotricista en Fundación Ángeles de Cristal

Para un desarrollo pleno en la infancia, es importante el rol de la escuela junto con la familia, en el proceso en el cual el niño va adquiriendo herramientas que le permitan encarar el proceso de aprendizaje y el máximo desarrollo de las capacidades y competencias de los alumnos y además:

 

  • Se genere un ambiente enriquecido en tanto ofrezca oportunidades lúdicas, expresivas, sociales y exploratorias.

  • Se construyan escenarios diversos con materiales y propuestas variadas que le permitan al niño desplegar sus potencialidades, contando con adultos disponibles para interactuar y brindar la seguridad afectiva necesaria.

  • Desarrollen procesos de alfabetización cultural que enriquezcan el desarrollo personal y social de los niños pequeños

  • Permitan habitar y significar la vida común y participar en ella y propicien la construcción de la propia experiencia y la posibilidad de compartirla con otros; acompañando al niño en la construcción de los significados culturales que portan los objetos, las acciones, los gestos, los modos de actuar y  las costumbres.

 

El cuerpo en los aprendizajes escolares.  

                                      

Todo cuerpo está atravesado por una historia particular, va adquiriendo experiencias, expresiones y prácticas corporales,  las cuales parten de lo propio, de aquello que nos causa placer, del lugar de seguridad, de las experiencias pasadas que se transforman en los denominados “Recursos corporales” dentro de los cuales se pueden mencionar a los juegos corporales que planteado desde el docente, favorece a las producciones corporales, implicando el tono, movimiento, actitud, lateralidad, gestos, praxias, lenguaje entre otros; la relajación como un recurso que debe ser vivido y experimentado, debe ser consciente de sus beneficios para sí mismo y para los alumnos; y, la observación la cual es un recurso de gran privilegio que se desarrolla a lo largo de nuestra vida, según nuestras experiencias, curiosidades, intereses, etc. Desde la Psicomotricidad hablamos de una observación más profunda y atenta que implica al Otro en toda su integridad.

 

Por lo general la educación relega el lugar del cuerpo, deteniéndose en la enseñanza oral y escrita, esto se plasma en la currícula como en la práctica.

Por lo tanto, estos recursos aportados por la psicomotricidad, favorecerán al docente a ampliar significativamente el alcance de un contenido a impartir en post de una mayor apropiación y significación del mismo por parte de los alumnos; estar atento a las producciones corporales del niño y a todo aquello que pueda llegar a manifestar y expresar: frustraciones, angustias, comodidad, incomodidad, hiperactividad, inhibición, empatía, abulia, etc.; la postura y el gesto están cargados de contenido afectivo y psíquico como el miedo, la inseguridad y las actitudes amenazantes y desafiantes. La mirada del alumno también jugará un papel preponderante ya que de esta se desprenderán las intenciones y los deseos ya que encierra un poder expresivo que puede, o no, invitarnos a la interacción y comunicación.