NO ES MAGIA, ES TRABAJO

La idea de crear Ángeles de Cristal nació de la necesidad de formar un espacio de atención, de información y de poder compartir experiencias. El nombre de la Fundación, surgió de la idea de que los ángeles siempre ayudan. Y los niños, sobre todo los que tienen autismo, son como ellos. Nunca mienten. Como el cristal, son frágiles pero a la vez tienen una dureza interior. Son resistentes. Son “Ángeles de Cristal”.

 

Fueron muchos los obstáculos que se tuvieron que sortear para que la Fundación fuera una realidad. Pasó mucho tiempo desde aquellos años de indagación sobre cómo funciona una ONG, la búsqueda de un lugar físico, el acondicionamiento de los espacios y trámites burocráticos que se debían realizar para la habilitación del servicio. Para ello, debían cumplimentarse requisitos que estuvieran acorde al marco regulador de los centros de rehabilitación a nivel nacional y al marco normativo que exige la Convención Internacional de Derechos de las Personas con Discapacidad.

Mucha gente colaboró para que este proyecto se lleve a cabo. La Fundación tiene personería jurídica desde el 8 de julio de 2006, por lo que este sábado festeja su onceavo aniversario.

Las familias que se acercan a la Fundación son atendidas y orientadas por profesionales con una preparación académica que se ve plasmada en su quehacer diario. Trabajan desde el amor a su profesión, el entusiasmo y la responsabilidad de realizar una labor tan importante como transformadora.

No se dispone de grandes cantidades de dinero pero sí de predisposición, buenas ideas y creatividad para poder ofrecer un servicio de calidad. Esta ONG tiene sus objetivos: la capacitación para que cada vez más gente conozca sobre los Trastornos del Espectro Autista; sobre cómo tratarlos, cómo responderles, cómo incluirlos. La inclusión no tiene que ver sólo con la escuela sino también en todos los ámbitos en donde se mueven las personas. Si una persona con autismo está incluida va a poder desarrollar sus actividades al máximo. Es un tratamiento psicoeducativo, en las evaluaciones se realizan pruebas valoradas a nivel internacional y muestran sobre lo que se tiene que trabajar con las familias y con las personas que pueden tener autismo.

 

Lo que se busca es mejorar la calidad de vida a través de la difusión, la capacitación, la evaluación, el diagnóstico y el tratamiento. Acompañar al niño, al adolescente o al adulto hasta que pueda alcanzar un nivel de independencia. Este acompañamiento, también se realiza para la familia: conversar con los papás en la sala de espera para conocerlos y descubrir sus necesidades para poder fortalecerlos. Tratar de mejorar la calidad de vida de todos, hace que de a poquito este microcosmos vaya produciendo un efecto expansivo y más familias vayan empoderándose, tomando datos, conociendo herramientas para afrontar las situaciones. Que sean conscientes de la cantidad de potencialidades que tienen. Orientarlas en la legislación y que sepan que sus hijos tienen derechos. Y deben ser cumplidos.

 

Por otro lado también toca responder y mostrarles a los papás que a pesar del diagnóstico, su hijo puede hacer cosas, que está bien. Que es un trastorno pero que con trabajo todo funciona. Todos los avances que va a tener el niño se producirán porque existe un trabajo en equipo: la familia por un lado, nosotros por el otro, y la escuela también. Lo que se hace y lo que no se hace, se ve en el niño.

No es magia. La magia está en otro lado, la magia está en la perseverancia, está en la esperanza. La magia está en ver los logros, y de analizar los fracasos porque eso implica que tenemos que observar qué estamos haciendo mal. Nos sentamos, mezclamos y damos de nuevo.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS ÁNGELES DE CRISTAL!